Té-encuentro
Te-topaketa
Lo que sigue a continuación es la transcripción del té-encuentro que compartieron Hannah Whelan de Topa! y Lady Viviana Toro Peláez de Mujeres Wayra durante la jornada de Inmersiones Agur eta Ciao. Fue el primero que se realizaba con público. A través de estos encuentros Topa! se acerca a personas o colectivos que le interesan conocer y con los que siente una afinidad. Por ahora todos los té-encuentros se han realizado con colectivos del barrio gasteiztarra de Coronación.
En esta ocasión Hannah y Lady tomaron un té llamado “Pastel de Navidad”. Una mezcla de canela, cardamomo y clavo con corteza de naranja y té negro.
Hannah: ¿Puedes empezar explicando los objetivos principales de Mujeres Wayra?
Lady: Nacimos hace 10 años en Basauri. Éramos principalmente mujeres migradas aunque había también una compañera del País Vasco y todas veníamos de otras militancias con asociaciones de mujeres feministas, principalmente Mujeres Babel, muy conocida en Vizcaya. Yo caí allí de sorpresa. Fue un espacio para mujeres que teníamos intereses de acción, de no quedarnos sólo como mujeres migradas en un desierto en el que no sabíamos para dónde tirar, como mujeres que a lo único que habían venido era a trabajar. Queríamos seguir siendo personas. En estos espacios buscábamos encontrar nuestras habilidades personales más allá de lo laboral. Allí nos pudimos desarrollar y encontrar con otras mujeres con habilidades tan diversas mientras sentíamos pertenencia a un espacio. Para mi ese fue el caldo de cultivo en el que empecé a sentirme otra vez persona y no solo como una mujer migrada que busca trabajar o desarrollarse desde un punto de vista económico.
Después decidimos, un grupo de mujeres de allí, formar Mujeres Wayra porque veíamos que era muy difícil trabajar en lo que nosotras queríamos trabajar y no sólo dedicarnos al ámbito de los cuidados. Con los años la asociación ha llegado a ser un espacio en el que llevamos a cabo proyectos y donde nuestras inquietudes y habilidades toman un sentido profesional. Entonces el objetivo principal ha sido el empoderamiento laboral. Poder trabajar a través de la asociación.
Hannah: ¿Qué acciones desarrolláis para conseguir vuestros objetivos?
Lady: Yo destaco siempre el tema del cine porque es una actividad que aunque parece sencilla, sensibiliza muchísimo a la gente. A través del cine lo que hacemos es llevar la realidad de mujeres de diferentes partes del mundo a diferentes municipios del País Vasco tanto en Vizcaya como en Àlava. Compartimos historias a veces duras, de mujeres con menos oportunidades pero que consiguen salir adelante. Es una manera que la gente busque encontrarse con diferentes situaciones y empatizar. También hacemos actividades culturales y de ocio, como la danza, pero siempre con el enfoque del feminismo, de la interculturalidad y del desarrollo sostenible.
Hannah: ¿Cuál es el perfil de las mujeres que se acercan a Mujeres Wayra y de forma general cuáles dirías que son sus principales necesidades?
Lady: No es tanto que las mujeres se acercan sino que yo las encuentro. Yo me considero una persona muy activa en los espacios de participación de la ciudad, para entender lo que sucede en la ciudad. Como mujer migrada, una de las cosas que una sufre es nacer desde cero pero con diez y ocho años. Yo perdí todos los espacios culturales y las amistades que yo tenía en Colombia. Aquí tuve que volver a entender dónde la gente se junta a ver cine independiente, dónde la gente se junta a hacer teatro, etc. Poder acercarme a esos espacios fue como recuperar aquello que había perdido en mi proceso migratorio. Por eso estoy metida en todas las cosas que me interesan, por eso estoy aquí hoy.
Con los años, he aprendido a tener ojo clínico y cuando voy a estos espacios ciudadanos si me fijo en alguna persona que pienso puede estar sola le pregunto si quiere intercambiar números y le invito a participar en eventos y actividades que pienso le podrían interesar.
Empatizo más con las mujeres migradas por lo que yo he vivido. Viví mucha soledad durante todo mi proceso migratorio. Muchas personas viven esa situación y aunque tengan muchas valías, esa soledad, esa depresión y esas dinámicas tan tóxicas en las que entramos, no les permiten sacar esas cualidades adelante. Yo siempre digo que así se pierde mucho capital humano. Hay gente migrada que tiene una habilidades impresionantes, gente que cose, que le gusta el teatro, que danza y que se quedan deprimidas en casa todo el día. Lo entiendo porque también lo he vivido y al empatizar hago más esfuerzo con ellas.
Hannah: Cuéntanos sobre la importancia de valorizar la cultura de origen y lo que has observado de la “amputación” que a veces sucede en el intento de adaptación de las personas migradas.
Lady: Pasa mucho cuando migras. Por ejemplo hay gente que empieza a hablar de forma diferente, usan la zeta y dicen vosotros. Hasta hay gente que me juzga por haber empezado a estudiar euskera. Hay gente migrada que me dice “te crees española o te crees vasca”. Personalmente si yo digo vosotros y no ustedes es porque me dedico a temas formativos y quiero que me entiendan bien. En la ikastola Landazuri, a la que va mi hijo, el 90% de las familias que estamos allí somos personas migradas y la mayoría no le dan importancia al tema del euskera. Desde Mujeres Wayra organizamos actividades relacionadas con el euskera. Cuando llegue aquí una cosa que me pareció muy bonita es ese sentido de pertenencia que tenéis por lo vuestro, esto en Colombia no pasa, se sienten orgullosos, orgullosas de ser colombianos pero lo que pasa con los pueblos originarios es que la gente siente que en cuaanto “más blanquita seas mejor y si yo no tengo rasgos indígenas mejor porque eso es otra categoría”. Aquí es muy bonito eso, ese amor, ese conservar las raíces. Me hubiera gustado que cuando los colonizadores fueron a América hubiesen respetado nuestra cultura y no la hubieran amputado como ocurrió pero yo creo que es una labor que podemos hacer para contribuir a que esa lengua se mantenga.
Para fomentar el sentido de pertenencia en nuestros hijos e hijas una de las cosas que hicimos fue organizar actividades en la ikastola que abordaban el rechazo hacia el euskera. Otro enfoque fue el de la falta de transmisión cultural de parte de las madres migradas hacia sus hijas e hijos. Reforzamos el significado de la interculturalidad buscando que niñas y niños puedan sentir pertenencia y al mismo tiempo dando valor a la cultura de origen de sus madres y padres. En una actividad de música que organizamos en la escuela, una compañera les enseñaba lenguaje musical e instrumentos y después les hablaba de interculturalidad y les hacía preguntas. Me di cuenta de que muchas de ellas no conocían los platos típicos de sus culturas de origen, ni el nombre del idioma que hablaban sus padres. Esto me sorprendió mucho. A mi hijo siempre le digo que es de aquí pero le hablo también de donde vengo yo y de mi cultura, mi comida, mis bailes y de las fiestas nacionales. Hablando con otras madres ví que ellas no les daban importancia a sus culturas de origen. Esto refleja una dinámica general que hay en Colombia, que todo lo indígena, todo lo que no es blanco, todo lo que no es heteronormativo, todo lo que no entra en los parámetros patriarcales no es lícito. Y cuanto más se pueda evadir de esto, cuanto más se pueda cecear y parecer que no es colombiana pues mejor porque así encaja y así la gente no mira ni juzga.
Hannah: ¿Qué opinas del concepto “integración cultural”? ¿A qué crees que se refiere en la práctica?
Lady: Yo considero que, en cuanto se refiere al proceso de adaptación de la persona migrada, la palabra integración no es la adecuada. Para mí el concepto clave es “inclusión”. Porque cuando tú integras algo parece que lo tienes que desarmar para luego volver a integrarlo. Yo no quiero tener que desarmar nada. Lo que yo espero es que cuando me acerque a diferentes espacios la gente me abra una puerta por la que yo me pueda meter, por la que yo me pueda incluir y no tenga que renunciar a lo mío. Que es un poco lo que le pasa a mucha gente. Siente que tiene que renunciar a su acento, renunciar a sus formas de comportarse para poder ser aceptadas en nuevos espacios.
Hannah: ¿Cuál es el significado de Mujeres Wayra y porque es representativo de lo que hacéis y de quienes sois?
Lady: Wayra en quechua significa “viento”. Nosotras nos definimos como el viento porque el viento no tiene fronteras. El viento va. Lo que queremos es eso. Que la gente se sienta del planeta Tierra. Que no haya que pedir permiso para moverse.
Hona hemen Topa! egitasmoko Hannah Whelanek eta Mujeres Wayra-ko Lady Viviana Toro Pelaezek Inmersiones Agur eta Ciao jardunaldian izan zuten te-topaketaren transkribaketa. Jendaurreko lehen te-topaketa zen. Halako topaketen bitartez, ezagutu nahi dituen pertsona edo kolektiboengana hurbiltzen da Topa!, haienganako kidetasuna sentitzen baitu. Oraingoz, te-topaketa guztiak Gasteizko Coronación/Errota Zaharra auzoko taldeekin egin dira.
Oraingo honetan, Hannahk eta Ladyk “Gabon Pastela” izeneko tea hartu zuten; honako elementu hauen nahasketa: kanela, kardamomoa eta iltzea, laranja-azalarekin eta te beltzarekin.
Hannah: Hasteko, azalduko zenidake zein diren Mujeres Wayra-ren helburu nagusiak?
Lady: Orain 10 urte jaio ginen, Basaurin. Gehienak emakume migratuak ginen, nahiz eta bazegoen Euskal Herriko kide bat ere, eta denak egonak ginen lehenago emakume-elkarte feministetan militatzen, batez ere Mujeres Babel elkartean; oso ezaguna Bizkaian. Ni ezustean suertatu nintzen han. Espazio horretako emakumeok ekiteko gogoz geunden, beste zerbait nahi genuen, eta ez soilik emakume migratu gisa basamortu batean geratu, nora jo ez genekiela, soilik lana egitera etorri diren emakumeen modura. Pertsona izaten segitu nahi genuen. Espazio horretan geure gaitasun pertsonalak aurkitu nahi genituen, lan-arlotik harago. Han, modua izan genuen geure burua garatzeko eta era askotako gaitasunak zituzten beste emakume batzuekin topo egiteko; aldi berean, espazioaren parte ginela sentitzen genuen. Niretzat, haztegi horretan hasi nintzen berriro ere pertsona sentitzen, eta ez lan egitea edo ikuspegi ekonomikotik garatzea soilik bilatzen duen emakume migratu huts.
Ondoren, hango emakume batzuek Mujeres Wayra sortzea erabaki genuen, oso zaila zelako geuk landu nahi genuen arloan aritzea, eta ez zaintza-lanetan bakarrik. Urteek aurrera egin ahala, elkartea bestelako espazio bat bihurtu da: proiektuak garatzen ditugu, eta gure kezka eta gaitasunek arlo profesionalera jotzen dute. Orduan, gure helburu nagusia laneko jabetzea izan da. Elkartearen bitartez lan egin ahal izatea.
Hannah: Zer ekintza garatzen dituzue zuen helburuak lortzeko?
Lady: Nik zinemaren gaia azpimarratzen dut beti: jarduera horrek oso soila dirudi, baina sentsibilizazio handia eragiten du. Zinemaren bitartez, munduko hainbat tokitako emakumeen egoera eramaten dugu Euskal Herriko herri ugaritara, hala Bizkaian nola Araban. Istorio gogor batzuk erakusten ditugu, aukera gutxiago izan arren aurrera egiten duten emakumeen istorioak. Hala, jendeak beste egoera batzuekin topo egiten du, eta enpatia sortzen da. Halaber, kultur eta aisialdiko ekintzak gauzatzen ditugu, dantza adibidez, baina kontuan hartuz, beti, feminismoa, kulturartekotasuna eta garapen iraunkorra.
Hannah: Zer-nolako emakumeak hurbiltzen dira Mujeres Wayra-ra, eta, zure ustez zein dira, oro har, beren premia nagusiak?
Lady: Emakumeak ez dira hurbiltzen, nik topatzen ditut. Esango nuke oso pertsona aktiboa naizela hiriko parte-hartze espazioetan, hirian zer gertatzen den ulertu nahi dut eta. Emakume migratu gisa jasan behar duzun kontuetako bat da hutsetik hasi behar duzula hemezortzi urterekin. Nik neuk Kolonbian neuzkan kultur espazio eta laguntasun-harreman guztiak galdu nituen. Eta hemen berriro ulertu behar izan nuen non elkartzen den jendea zinema independentea ikustera, antzerkia egitera, etab. Espazio horietara hurbilduz, migrazio-prozesuan galdutakoa berreskuratu nuen neurri batean. Horregatik sartzen naiz interesatzen zaizkidan gauza guztietan; horregatik nago gaur hemen.
Urteen poderioz, begi klinikoa garatu dut, eta herritarren espazioetara joaten naizenean, ohartzen baldin banaiz badagoela pertsona bat agian bakarrik etorri dena, telefono-zenbakiak trukatzea proposatzen diot, eta bere interesekoak izan litezkeen jardueretan parte hartzeko gonbidapena luzatzen.
Enpatia handiagoa sentitzen dut emakume migratuekiko, neure bizipenen ondorioz. Oso bakarrik egon nintzen neure migrazio-prozesu osoan. Pertsona asko bizi dira egoera horretan, eta gaitasun asko dituzten arren, bakardadeak, depresioak, hartzen ditugun dinamika guztiz toxiko horiek, ez diete uzten beren balioa aurrera ateratzen. Nik beti esaten dudan moduan, giza kapital asko galtzen da horrela. Badago jende migratu asko sekulako gaitasunak dituena: josi egiten dute, antzerkia gustatzen zaie, dantza egiten dute; eta hala ere etxean geratzen dira egun osoan, deprimituta. Ulertzen dut, neuk ere bizi izan baitut hori, eta enpatia izateari dagokionez ba ahalegin handiagoa egiten dut halako emakumeekin.
Hannah: Azaldu, mesedez, jatorrizko kulturari balioa ematearen garrantzia, baita pertsona migratuek, egokitzeko ahaleginean, zer-nolako “anputazioa” bizi izaten duten batzuetan.
Lady: Maiz gertatzen da migratzen duzunean. Adibidez, batzuk desberdin mintzatzen hasten dira, eta gaztelaniaz ari direlako “zeta” erabiltzen dute, eta “vosotros” esaten. Batzuek, are gehiago, epaitu egiten naute euskara ikasten hasi naizelako. Migratu batzuek esaten didate: “espainiarra zarela uste duzu, edo euskalduna zarela uste duzu”. Pertsonalki, nik “vosotros” erabiltzen badut, eta ez “ustedes”, lanagatik da: hezkuntza-kontuetan aritzen naiz, eta jendeak ondo ulertzea nahi dut. Landazuri ikastolan —horra doa nire semea— familien % 90 migratuak gara, eta gehienek ez diote garrantzirik ematen euskararen kontuari. Mujeres Wayra elkarteko kideok euskararekin lotutako jarduerak antolatzen ditugu. Hona iritsi nintzenean, polita iruditu zitzaidan hemen daukazuen gauza bat, zeuen kulturarekiko errotuta sentitzen zarete; Kolonbian ez da halakorik gertatzen, kolonbiarrak harro sentitzen dira kolonbiar izateaz, baina jatorrizko herrien harira, jendeak honako hau uste du: zenbat eta “zuriagoa izan, hanbat hobeto, eta ez badaukat hazpegi indigenarik ba hobeto, ze hori beste kategoria bat da”. Hemen oso polita da hori, maitasun hori, erroei eustea. Nahiago nuke kolonizatzaileak Amerikara joan zirenean geure kultura errespetatu izan balute, eta ez balute anputatu, horixe gertatu baitzen azkenean, baina uste dut lan hori egin dezakegula hizkuntzari bizirik irauten laguntzeko.
Geure seme-alaben errotze-sentipena sustatzeko, besteak beste, ikastolan zenbait jarduera antolatu genituen, euskararekiko arbuioa aztertzeko. Beste ikuspegi bat ere landu genuen: ama migratuek beren seme-alabei jatorrizko kulturaren transmisiorik ez egitea. Kulturartekotasunaren esanahia indartu genuen, haurrak errotu daitezen eta aldi berean balioa eman diezaioten beren gurasoen jatorrizko kulturari. Eskolan, adibidez, musika-jarduera bat antolatu genuen: kide batek musika-lengoaia eta -tresnak irakasten zituen, ondoren kulturartekotasunari buruz hitz egiten zuen eta galderak egiten zizkien ikasleei. Ohartu nintzenez, askok ez zituzten beren jatorrizko kulturetako janari tipikoak ezagutzen, ezta beren gurasoen hizkuntzaren izena ere. Asko harritu ninduen horrek. Semeari beti esaten diot bera hemengoa dela, baina orobat hitz egiten diot neure jatorriaz, kulturaz, janariaz, dantzez eta festa nazionalez. Beste ama batzuekin hizketan, ikusi nuen haiek ez ziotela garrantzirik ematen beren jatorrizko kulturei. Horrek Kolonbiako dinamika orokor bat islatzen du: zera indigena oro, zuria ez den oro, heteroarautua ez den oro, parametro patriarkal horietan sartzen ez de oro, ez da zilegi. Eta hori saihestu ahal den neurrian, hemengo gaztelania mintzatu ahal den neurrian, eta kolonbiarra zarela ezkutatu, ba hainbat eta hobeto, zeren horrela egokitu egiten zara eta jendeak ez dizu begiratzen eta ez zaitu epaitzen.
Hannah: Zer iruditzen zaizu “kultur integrazioa” deritzon kontzeptua? Zure ustez, zer esan nahi du horrek praktikan?
Lady: Nire iritziz, pertsona migratuen egokitzapen-prozesuari dagokionez, integrazioa ez da hitz egokia. Niretzat, “inklusioa” da gakoa. Zeren zerbait integratzen duzunean, badirudi desmuntatu egin behar duzula lehenik, eta gero berriro integratu. Eta nik ez dut ezer desmuntatu nahi. Nik espero dudana zera da: espazioetara hurbiltzen naizenean, jendeak ate bat zabaltzea, ni sartu ahal izateko, ni barnean egon ahal izateko, nireari uko egin gabe. Jende askori horixe gertatzen baitzaio. Sentitzen dute uko egin behar diotela beren azentuari, beren jokamoldeari, espazio berrietan onartuak izateko.
Hannah: Zer esan nahi du Mujeres Wayra-k, eta nola adierazten du zer egiten duzuen eta nor zareten?
Lady: Wayra hitzak, kitxuaz, “haizea” esan nahi du. Guk haize gisa definitzen dugu geure burua, haizeak ez baitu mugarik. Haizea badoa. Ba guk horixe nahi dugu. Jendea Lur planetakoa senti dadila. Mugitzeko baimenik eskatu behar ez izatea.




































































































































